Entre montañas prepirenaicas e ibéricas, en desiertos de película, junto a ríos, embalses, lagunas e incluso un mar, la provincia de Zaragoza esconde sorprendentes lugares que rezuman naturaleza, historia y cultura. Todo un mundo por descubrir, a la vuelta de la esquina
En estos tiempos en los que parece que si no has cruzado un océano o no has colgado en Instagram un selfie en ese lugar en el que se fotografían los influencers, no te has ido de vacaciones, a menudo olvidamos que aquí cerquita, a apenas unas decenas de kilómetros, tenemos auténticos tesoros que, de estar en un viaje internacional, no dudaríamos en visitar. Un paraíso histórico, patrimonial, natural y gastronómico sorprendente, todavía desconocido para muchos zaragozanos. La provincia de Zaragoza lo tiene todo para disfrutar de unas vacaciones o, al menos, de unas escapadas, que además de ser mucho más sostenibles y económicas, nos ayuden a profundizar en nuestra historia, cultura y tradiciones, conociéndonos mejor, a la par que contribuimos al desarrollo económico, la fijación de población y la vertebración de nuestro mundo rural.
La oferta es variada y para todos los públicos: para las familias con niños, para aventureros, amantes de la naturaleza y deportistas, para apasionados del patrimonio histórico y la cultura, para el turista gastronómico… un sinfín de rutas, destinos y propuestas inabarcable que la Diputación Provincial de Zaragoza nos ayuda a descubrir a través de su página web:
turismo.dpz.es
El portal turístico de la institución provincial es la mejor herramienta a la hora de planificar una escapada por tierras zaragozanas, ya que, además de agrupar los destinos y recorridos por temáticas —Goya, mudéjar, turismo activo, senderismo, naturaleza, románico, turismo fluvial, Sefarad, Camino de Santiago, gastronomía, etc.—, ofrece una agenda cultural actualizada, así como planos y otros recursos descargables para facilitar nuestro viaje.
Turismo familiar
Para viajar con los más pequeños hay numerosas posibilidades que incluyen tanto visitas guiadas, como rutas accesibles para los niños y otras actividades como visitas a castillos medievales, recorridos ornitológicos, navegación en embalses, pistas infantiles por el Moncayo y su entorno… Incluso propuestas en las que la diversión se mezcla con la divulgación, como “Los destinos recomendados que te acercan a la ciencia”. Todo ello apoyado con planos descargables y la información práctica necesaria para preparar la escapada.
Aventura
La diversidad de paisajes de una provincia en la que la montaña da paso a la estepa, las fértiles riberas al desierto y donde el agua tiene un protagonismo indiscutible, permite que Zaragoza sea un territorio privilegiado para la práctica del turismo activo y de actividades como el senderismo, el cicloturismo, la escalada o los deportes acuáticos. En la web de turismo de la DPZ, aquellos que en sus viajes desean combinar deporte y naturaleza disponen de innumerables rutas y propuestas, complementadas con los mapas y la información indispensable para su realización.
Turismo Cultural
Una historia milenaria de cruces de caminos, mestizaje e intercambios culturales hacen de los pueblos de la provincia de Zaragoza auténticos museos al aire libre en los que descubrir de dónde venimos y quiénes somos. Un legado que va desde los poblados íberos y celtíberos que aún nos muestran sus huellas, hasta el rastro de nuestra guerra más reciente; un pasado surcado por vías romanas y caminos jacobeos jalonados de villas con mosaicos, murallas, castillos y monumentos románicos; una Zaragoza que fue y vuelve a ser diversa, en la que las diferentes culturas y religiones dieron lo mejor de sí mismas en forma de un mudéjar Patrimonio de la Humanidad.
A este vasto patrimonio se suman numerosos museos y centros de interpretación que nos ayudan a comprender nuestro pasado; a descubrir dónde nació Fernando el Católico o el gran Francisco de Goya; a recorrer el urbanismo de juderías y morerías; a descubrir cómo vivían los monjes cistercienses de los monasterios de Piedra, Veruela o Rueda; a apreciar los estragos que la Guerra Civil dejó en Belchite o en la batalla del Ebro… pero también nos ayudan a conocer los oficios perdidos, tradiciones y fiestas que reflejan la intrahistoria, el día a día de nuestros antepasados.
UN TERRITORIO MUY VIVO
Durante el verano, descendientes de los pueblos emigrados a la ciudad y quienes han buscado como refugio una segunda vivienda en el rural zaragozano multiplican el número de habitantes de muchos municipios, pero también su actividad cultural. Así, a los cientos de fiestas patronales que tienen lugar en estas fechas —algunas tan populares como el Cipotegato de Tarazona, San Roque en Calatayud o la Virgen de la Oliva en Ejea de los Caballeros— se suma una intensa agenda cultural que anima los veranos en nuestros pueblos. Los amantes de las artes plásticas pueden disfrutar durante todo el verano de la exposición de esculturas de Zacarías Pellicer, en el privilegiado marco del Monasterio de Veruela o desplazarse hasta el pueblo natal de Goya, Fuendetodos, —que ofrece una interesante agenda expositiva durante todo el año— y asistir a la exposición de grabados del máximo exponente del hiperrealismo contemporáneo, Antonio López, instalada en la Sala Ignacio Zuloaga hasta el mes de septiembre. Zaragoza es una provincia de cine, cuna de importantes artistas y plató recurrente para destacados cineastas. Esta condición se refleja en el mundo rural este verano con dos atractivas propuestas culturales: el XX Festival de Cine de Comedia de Tarazona y el Moncayo ‘Paco Martínez Soria’, que llega a Tarazona entre los días 12 y 19 de agosto y el VIII Mequinenza International Film Festival, un evento de nivel global dedicado a los cortometrajes, el cual se desarrolla en la localidad de Mequinenza en torno a la temática del agua, el 31 de agosto.