
Además, la Academia Aragonesa de Gastronomía recibió el premio a la trayectoria y el profesorado del Grado de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Zaragoza, el reconocimiento a la investigación, durante la inauguración de la III Feria Agroalimentaria de la provincia de Zaragoza
Este fin de semana se celebró en el palacio de Sástago de Zaragoza, la tercera edición de la Feria Agroalimentaria de la provincia de Zaragoza, una iniciativa de la Diputación Provincial de Zaragoza con la que se pone en valor el sector agroalimentario del territorio a través de la muestra y venta de productos, la celebración de charlas, talleres y catas y la entrega de unos premios creados para visibilizar y poner en valor el trabajo de personas, entidades y organizaciones que contribuyen al fortalecimiento y proyección de la gastronomía y la agroalimentación zaragozana.
En esta edición, nuestro periódico, El Gastrónomo Zaragozano, recibió el premio a la comunicación, «por su contribución a la difusión y promoción de la cultura agroalimentaria» y tuvo el honor de compartirlo con la Academia Aragonesa de Gastronomía, que recibió el galardón a «una trayectoria con la que ha contribuido al prestigio y crecimiento de la gastronomía de la provincia» y con el Grado de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Zaragoza, que recibió el premio a la investigación por «la incorporación de nuevas soluciones y procesos innovadores».

El acto inaugural reunió a representantes institucionales, profesionales del sector, productores, entidades colaboradoras y público asistente, dando inicio a unas jornadas dedicadas a la promoción de los productos de calidad de la provincia, la innovación, la sostenibilidad y la cultura gastronómica. La inauguración oficial corrió a cargo de la diputada delegada de Turismo de la Diputación de Zaragoza, Cristina Palacín, que reflexionó sobre la importancia del patrimonio gastronómico de la provincia. “Sin lugar a dudas, además del producto y de las personas que lo defienden en origen, agricultores y ganaderos, es importantísimo el sector de la industria agroalimentaria”, destacando «la resiliencia de un sector que siempre ha sabido innovar adaptándose a las circunstancias».
Permios a la investigación, comunicación y trayectoria
A continuación la diputada delegada de Turismo acompañada de la vicepresidenta de la DPZ, Teresa Ladrero, entregaron las distinciones a Rafael Pagán, que representó al profesorado de la asignatura ‘Practicum Planta Piloto’ del Grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Zaragoza; a Miguel Ángel VIcente, director de El Gastrónomo Zaragozano, que estuvo acompañado de la fotógrafa Cristina Martínez y de la redactora Cristina Arguilé; y a Ernesto Fabre y Miguel Caballú, expresidente y presidente en funciones, respectivamente, de la Academia Aragonesa de Gastronomía.

Pagán agredició el Premio a la Innovación, destacando «la estrecha colaboración existente entre la universidad y las empresas para transformar problemas reales en soluciones útiles para el sector». Miguel Ángel Vicente, por su parte, reivindicó la necesidad de «comunicar mejor la riqueza de nuestra despensa y de la gastronomía zaragozana«, menos valoradas y reconocidas de lo que merecen y Caballú quiso poner de relieve que la gastronomía «es mucho más que una sucesión de platos, es una manifestación cultural que contribuye a preservar la identidad de los territorios«, e hizo un paralelismo del papel vertebrador de la Academia Aragonesa de Gastronomía con el de la DPZ.
Actividades paralelas
La III Feria Agroalimentaria de la Provincia de Zaragoza se celebró hasta este domingo con un amplio programa de ponencias, talleres familiares, catas y demostraciones culinarias dirigidas tanto a profesionales como al público general. Actos destinados a acercar a la ciudadanía la riqueza gastronómica de la provincia, fomentar el conocimiento de los productos locales y promover el encuentro entre productores, empresas, instituciones y consumidores en torno a una de las principales señas de identidad del territorio.

En ese marco, Miguel Ángel Vicente protagonizó, justo antes de la inauguración y de la entrega de premios, la mañana del viernes 19 de junio, la charla «La gastronomía, motor del turismo«. Bajo el subtítulo «Zaragoza, una provincia para comérsela», el director de El Gastrónomo Zaragozano expuso la importancia de la «gastronomía como exusa, gancho y razón y para ir de propio a descubrir otros atractivos de la provincia».
Explorar la provincia desde otro ángulo
Durante la charla, Miguel Ángel Vicente puso de relieve el atractivo del turismo expencial y de la gastronomía como uno de los motores más potentes de atracción turística, sobre todo por una razón: «porque satisface». El director del periódico gastronómico hizo hincapié en la importancia de comunicar bien el potencial de una despensa cuajada de figuras de calidad diferenciada, de la hostelería como carta de presentación de un territorio y de sus productos y de eventos gastronómicos que se convierten en citas ineludibles para poblaciones grandes y pequeñas, concluyendo que «cuando en un territorio se come bien, se recuerda mejor».